¿Cómo encontrar un trabajo? : Errores a evitar en una primera entrevista de selección por Germán López Arranz

En base a su puesto de trabajo en Indra como responsable de selección, Germán López Arranz (alumno de la escuela Eude) linkedin.com/in/germanlopezarranz/ comparte con nosotros los errores a evitar en los estados iniciales de un proceso de selección.

Este post va dirigido a todas aquellas personas que están finalizando sus estudios o que se han titulado recientemente y están buscando sus primeras experiencias profesionales. Igualmente, considero que todos los consejos son aplicables a cualquier proceso de búsqueda de empleo. Es posible que alguno de vosotros pueda pensar que son demasiado obvios, pero por desgracia me encuentro con estas situaciones más de lo que me gustaría.

Faltan objetivos ¿en qué quieres trabajar?

Son muchos los candidatos que llegan a una entrevista sin tener claro a qué se quieren dedicar. Por supuesto, esto es normal para alguien que acaba de terminar la carrera y que posee conocimientos de muchas cosas pero a la vez le queda todo un largo camino. La clave es mantener una actitud abierta a aprender cosas nuevas pero sin olvidarse de pensar previamente qué funciones y qué tipo de trabajo te gustaría realizar.

No te has informado acerca de la empresa / puesto de trábajo.

Antes incluso de inscribirse a una oferta, infórmate sobre la empresa, acerca de sus áreas de negocio y piensa qué es lo que te interesa y qué puedes aportar. Una vez que te inscribes pueden contactar contigo en cualquier momento.

Imagen (Curriculum o personal) deficiente o no acorde al puesto

La imagen que damos de nosotros mismos comienza mucho antes de acudir a la entrevista, desde el momento en que aplicamos a una oferta de empleo. Algunos de los ejemplos sobre qué hacer para no arruinar tu imagen pueden ser:

  • Utiliza un correo electrónico que no te dé vergüenza decir públicamente.
  • Acude a la entrevista con ropa apropiada. Las mujeres tienen más margen, pero si eres hombre con traje y corbata seguro que no fallas.
  • Exprésate de forma adecuada. Considero que no hay que dejar de ser uno mismo en la forma de expresarse, pero hay que adaptar el discurso a la audiencia.

Una forma de conseguir dar una buena impresión es imaginarse al otro lado del proceso de selección. Si consideras que la persona que te va a entrevistar podría usar el nombre de tu dirección de correo, recibirte a la entrevista tal y como vas vestido/a y dirigirse a ti de la forma en la que estás hablando, entonces va todo bien.

En el currículum es básico no cometer errores ortográficos o de escritura. Es lo primero que van a ver de ti y apenas son dos o tres páginas, no debería existir ni el más mínimo error en este aspecto. No olvides incluir el teléfono y el email y, además, escríbelos correctamente o nadie podrá contactar contigo.

Trabajar el curriculum y especialmente la foto.

A este tema creo importante dedicarle un párrafo aparte. Si decides incluir una foto en el CV es importante que sea actual y sobre todo, que te hayas molestado en dedicarle 5 minutos a hacer una foto que se ajuste a tu perfil profesional. No tiene sentido que en el CV utilices una foto de hace 5 años (cuando empezaste la carrera) o una foto cualquiera (porque te gustaba como salías) y que después aparezcas en la entrevista perfectamente arreglado con traje y corbata.

Una foto con indumentaria adecuada genera una impresión mucho más positiva sobre la persona, aún con la misma información escrita en el currículum.

Yo recomendaría que compartas el currículum con familiares, amigos y, sobre todo, con algún que otro desconocido al que no le importe “herir” tus sentimientos. De esta forma, podrás recopilar ideas y mejorar aspectos importantes antes de optar al puesto que desees.

La entrevista telefónica el inicio o el final del proceso.

Tras leer el currículum y la carta de presentación contactarán contigo telefónicamente. Esta primera toma de contacto puede ser decisiva para continuar o no en el proceso. Cada puesto es diferente, pero nunca olvides mostrar interés y motivación.  En procesos con otras 500 (o más) personas interesadas, lo último que le gustará escuchar a la persona que te llama es que tienes cosas más importantes que hacer que optar al puesto de trabajo. En caso de que realmente no puedas acudir en la fecha propuesta, demuestra que estás muy interesado por participar en fechas alternativas.

La hora de la verdad: La entrevista

La entrevista tiene que ser considerada como lo que es, un examen a superar, y eso implica que no se puede acudir sin más: es necesario una preparación previa. Además de todo lo anterior, es muy recomendable que pienses toda clase de preguntas que te puedan hacer: Sobre tu formación, tus decisiones, tus motivaciones, tus objetivos… Mejor pensarlas en casa que quedarse en blanco durante la entrevista.

En definitiva, todo se puede resumir en tener una motivación y dedicación mínima que demuestre tu interés por el puesto y tu desarrollo profesional.

Imagino que os pueden quedar algunas dudas, me encantaría las compartierais mediante comentarios.